Hace tiempo que la mujer por uno u otro motivo necesita interrumpir su embarazo, es una lucha de muchos años. Se ha comprobado que aunque el aborto esté penalizado se realiza aun poniendo en riesgo su propia vida, la despenalización del aborto ha supuesto que esta intervención se realice con los controles médicos y administrativos adecuados para que garanticen una buena práctica.
En los países en que el aborto sigue siendo ilegal el aborto clandestino es la principal causa de mortalidad femenina entre las mujeres en edad reproductiva.

Cuando la paciente llega a la clínica pasa por recepción, donde se le da una primera explicación de que pasos va a seguir en la clínica y la hoja de consentimiento expreso para que vaya leyéndolo.
Posteriormente entra en la consulta ginecológica donde puede estar con un acompañante, allí se realiza la primera historia y la ecografía de confirmación y datación de su embarazo y se explica la técnica más adecuada para interrumpir el embarazo dependiendo del tiempo de gestación. Pasa después a laboratorio, donde se extrae sangre para realizar las pruebas correspondientes, se administra la medicación prescrita por el ginecólogo, pasa a asistencia social-psicología donde se le aclaran dudas y se le hace la historia correspondiente, posteriormente se prepara para quirófano.
Tiempo total entre 60 y 120 minutos.